La columna del nieto: Cariño e identidad.


No es menor hablar del retorno del Andy Díaz a nuestro club. Y para que decir del regreso del histórico Heidi González para traspasar a nuestros muchachos jóvenes los valores de la institución, quién mejor que el!! No tengo ninguna duda en referirme al cariño que produce la camiseta del Torreón, que se ha visto reflejado en la llegada y renovación de elementos importantes para nuestro equipo, como Dagoberto Currimilla o Eric Pino. El arraigo es tal que jugadores como Gustavo Lanaro o Richard Leyton, cada cual por su parte y con las situaciones que han vivido, demuestran un cariño y una identidad enorme por la institución que ya la quisiera ver en algunos hinchas de esos que van solo a los triunfos o finales.
Y es que el trabajo humilde de los jugadores, cuerpo técnico, personal administrativo y la dirigencia nos impregna de ese cariño, de esa pasión por lo que se hace. No es menos que Bernardo Correa vaya a ver los partidos del Torreón en Santiago o que desde México, Sergio Vergara siga al tanto de cada uno de los detalles del club. No puedo dejar de lado a las familias de los muchachos, presentes en el estadio o a través de las redes, apoyando no solo a los suyos, sino a un equipo que mantiene la humildad, valor que se extraña tanto en esta sociedad.
Que el mismo Chupete Guajardo manifieste su deseo de volver o que Carlitos Opazo exprese su placer de ver a estos pocos pero locos hinchas siguiendolos a todas partes, son las cosas que llenan. Ver a Pablo Leal y a Erick Wiemberg comandar la legión local en nuestro club o a Nahuel Donadell mojarla el partido entero. Ver un camarín unido de la mano de un entrenador como el profe Aravena que se cuadra hasta con el estadio nuevo para nuestra región. También yo llegue a Los Valxlluvia en su momento por puro cariño, viéndolos con viento y lluvia alentar al equipo donde en ese entonces deambulaba en la Tercera División. Desde ahí no solté más estos colores, y no por tener grandes éxitos, sino porque los lazos hacia mi ciudad, mi gente, mi sangre. Eso es más fuerte.
Entonces, qué espera el hincha para asistir al estadio? El club y su gente están comprometidos al mil por ciento con este proyecto, los resultados están acompañando y la ilusión de pelear el ascenso está quizás más fuerte que nunca. Imagínate, el equipo peleando para subir a Primera po hueon, y van 1.200 personas al estadio? Este equipo merece estadio lleno, amigas y amigos. Merece el apoyo de su ciudad, de su gente. Ese afuerino, como fue injustamente tratado nuestro presidente Jose Gandarillas, se ha sacado la mugre y hecho mil malabares para mantener a flote un club que de a poco se va transformando en eso que conocíamos como Club Social y Deportivo. El trabajo de él y de todo su equipo merece nuestra asistencia al estadio, nuestro abono, nuestra camiseta, nuestro cariño e identidad.
Y si con todo esto, aún hay gente que no se convence o que expresa su cariño solo cuando la cosa anda bien, por favor ahorrese sus palabras de mal aguero y deje que los que sí queremos estar, lo hagamos sin esperar el éxito a cambio. Porque si de algo saben estos colores, es de trabajo y esfuerzo. Y con trabajo y esfuerzo, sumado a la perseverancia, el éxito cuando se consigue sabe mejor. Sino, que lo digan los que íbamos a ver al Torreón jugar contra la Academia Samuel Reyes o Unión Santa María.

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