martes, 31 de marzo de 2020

Matías Acevedo, jugador del Club Austral: “Mi sueño es que se hagan talleres de rugby en los liceos”





De aspecto intimidante, pero de actitud amable, uniformado completamente del, Club Austral , el joven jugador de 23 años con paso en la selección nacional, nos relató sobre su vida, carrera deportiva, analizó el escenario actual del rugby chileno como valdiviano, y palpitó lo que será una nueva temporada de la Asociación de Rugby del Sur (ARUS), la más importante del sur de Chile.

El descubrimiento

Siendo un estudiante del Liceo Técnico de Valdivia conoció a la ovalada, en un taller impartido por el profesor Jorge Bernal, algo que a sus jóvenes 16 años le cambio la vida y su forma de ver el deporte.

¿Cómo fueron esos primeros pasos?
Aprenderlo es super básico, no es tan espectacular como lo vez en la televisión con scrum, posiciones fijas, levantar jugadores, etc. Al principio era lo fundamental como los pases y los movimientos, eso era aburrido y un poco decepcionante al principio, pero con el tiempo se vuelve otro mundo.

Al ser hijo único que te decían por verte jugar un deporte que en ese tiempo no era tan convencional…
Cuando llegue a mi casa contando que quería jugar rugby, mis papas no sabían lo que era. A mi mama todavía le cuesta verme ir a jugar, la última vez que fue mi mamá uno de mis partidos pare en el hospital.

¿Y ahora?
De a poco lo fueron asimilando y con el tema de la selección ya fueron viendo que esto iba en serio. Ahora, mi viejo ya entiende como funciona el deporte e incluso me entrega sus consejos.

¿Qué te gustó del rugby?
La inclusión, pues es un deporte de equipo donde ganan los 15 jugadores, todos son importantes y esto lo diferencia de otros deportes.

Tras esa primera aproximación al deporte ingresaste al club Robles ¿Cómo evalúas tu paso por Robles?
Me enseñaron a jugar fue una bonita etapa, agradecido. Una experiencia distinta, con un poco de nervios los primeros días, puesto que estaba acostumbrado a deportes individuales o de pocos integrantes.

El llamado a la selección

Con un año de experiencia en el deporte, a los 17 años fue convocado al representativo nacional de la disciplina, un ascenso meteórico y sorprendente para cualquier deportista, para Acevedo fue el mejor recuerdo de su carrera.

¿Cómo fuiste llamado a la selección?
Fui a una preselección en Chiloé y jugamos contra equipos de Temuco y Concepción, ganamos todos los partidos, ahí me vieron y empecé a viajar todos los fines de semanas, después estuve tres meses en Santiago para ejercitarme y ponerme al nivel.

Solamente llevabas un año jugando al rugby ¿Cómo te lo tomaste?
Si, nadie se lo esperaba, empecé a jugar muy tarde mientras mis compañeros jugaban de los 5 años y había términos que yo no sabía y que fui aprendiendo con el tiempo que jugaba por la selección.

¿Cómo fue el inicio?
En ese momento éramos solo dos jugadores sureños, los otros eran de católica, Country, etc. Donde la mensualidad de sus colegios era más cara que la universidad.

¿Cómo trabajaba la selección?
Era otro mundo, se entrenaba pesas en la mañana, en la tarde rugby, dos partidos a la semana, con nutricionista, preparador físico, era casi profesionalismo.

¿En tanto, la convivencia del grupo era muy complicada o apacible?
Era raro, porque no cachabas a nadie, generalmente te relacionabas con los de tu posición, en mi caso primera línea, pero con el tiempo ya compartía con todos, ya en el segundo año era uno de los viejos, ya no era el nuevo que tenía que ganarse el puesto. Pero, al principio era bien fría la cosa, ni te daban pases.

¿Se prepararon para un sudamericano juvenil en Montevideo, Uruguay?
Si, llegamos a la final, lamentablemente perdimos contra Uruguay en un partido parejo, de esta manera estuvimos a puertas de clasificar al mundial.

¿Por qué no seguiste en la selección?
No pude seguir en la selección por el tema de la lejanía, ya que había que tener billetera y tiempo, quedar fuera por estos temas y no por lo deportivo es “penca”.


El traspaso al club Austral

En busca de competitividad y mejorar su nivel, la ambición deportiva llevó a Matías Acevedo a tomar la decisión de irse al archirrival de Robles, el Club de Rugby Austral. Una decisión difícil, pero que rindió sus frutos.

¿Cómo evalúas tu paso por Austral?
El equipo ha tenido un nivel muy alto, el primer campeonato lo ganamos de manera invicta, en el segundo volvimos a salir campeones, y en la temporada pasada fue un campeonato muy largo y fuimos segundo lugar.

¿Una última temporada desgastante?
Si, desgastante, me lesione la espalda y debido a la cantidad de partidos mis lesiones no descansaban bien, sumado esto al viaje. Había días que salía de trabajo de guardia en la noche y me iba a jugar a Chiloé o Puerto Montt, y despues volver al trabajo y al estudio.

Vienes saliendo de una lesión ¿Te ha costado volver al ritmo? Asimismo ¿Entras con más pasividad al choque?
Uno cuando sale de una lesión, no entras con todo, por el miedo a estar más tiempo sin jugar, más que por el dolor, pero se va tomando confianza con bastante trabajo físico.

La ultima final del torneo pasado les tocó jugar la final contra Traukos de Castro, a los cuales en esta ocasión del tocó ganar a ellos …
Si, un partido que jugamos en Puerto Varas, que fue para cualquiera y los dimos todo, aunque quedamos con la espina clavada para el tricampeonato.

Su entrenador es Patricio Jara ¿Cómo es su trabajo al mando?
Es bien lúdico para trabajar, son entrenamientos especiales, es buen profesor para explicar, es un buen formador.

¿Cómo analizas la próxima temporada?
Los Traukos por algo son los campeones y el mejor equipo de la liga, Los Lobos de Puerto Montt se armaron bien y Osorno siempre es peligroso. Estamos entrenando y ansiosos por volver, en mi caso estoy reintegrando por mi lesión.

¿Cómo defines a tu equipo?
Somos locura y demencia, estamos todos locos, esto nos define, sumado a nuestra defensa.

¿A cuál jugador del Austral te llevarías siempre a tu equipo?
Difícil pregunta, a varios me los llevaría a la guerra, pero nombraría a mi capitán Thomas Berndt, porque no es un jugador que resalte, pero hace el trabajo, yo sé que, si fallo un tackle, él va a estar ahí, es muy efectivo.



Tras bambalinas

El valdiviano relató su entrenamiento en el día a día y analizó el escenario del rugby tanto a nivel regional como a nivel país. Este es un año histórico para el rugby nacional, se logró formar el primer equipo de rugby profesional del país, Selknam, escuadra que está representando a Chile en la Super Liga Americana de Rugby (SLAR).

¿Cómo es tu rutina día a día?
En el verano es entrenamiento, sumado al trabajo, ya en tiempo de clases me divido entre el hospital, ser guardia y los entrenamientos.

Además, realizas artes marciales…
Sí, a un amigo del rugby, le comenté que tenía tiempo y me llevó. Empecé con artes marciales mixta y despues me fui al jiujitsu. Fue un trabajo arduo, generé musculatura en zonas que no trabajaba y elasticidad, puesto que con el rugby y la pesas se pierde esta habilidad. De esta manera, se complementan estos dos deportes.

Muchos deportistas hacen esto, realizar dos o más deportes…
Es bueno, porque no te cierras a un tipo de cuerpo que genera tal disciplina, te vas complementando. En jiujitsu, el rugby me ayudó con los tacles, el roce y el umbral del dolor, y en la otra vereda, las artes marciales me entregan cardio y flexibilidad.

A nivel ciudad como ves el rugby
Existe un gran nivel, Austral es un gran representativo en el sur de Chile, pero se pueden hacer más cosas, se podría crear una asociación o generar espacios para que todos los equipos puedan jugar y creciéramos todos.

Y a escala país…
Ha crecido bastante, pero comparado a otros países como Brasil no es tanto lo que se ha generado. Tenemos el caso de Selknam y su triunfo frente a Peñarol, ahora juegan con el equipo argentino Ceibos y veremos que tal.

¿Qué te parece el trato que se le da al deporte en el país? Teniendo el ejemplo de la disminución de las horas de educación física.
Mal, porque la actividad es la mejor solución para solucionar el sobrepeso y los problemas de salud en general.

Y en el caso del rugby…
Mi sueño es que se hagan talleres de rugby en los liceos, para que salgan más chicos como yo, imagínate cuantos jugadores se habrán perdido por no tener la oportunidad, cuantos Selknam.

¿Siempre se ha asociado al rugby como un deporte de clases altas? ¿Sientes ese estereotipo?
Si se ha tenido ese estereotipo, al rugbista como el tipo rubio, alto, con plata, pero hoy en día no es así, jugar al rugby es tan barato como jugar al fútbol.

¿Viviste ese estereotipo o lo sentiste?
Lo sentí cuando fui a la selección con chicos con apellidos difíciles de pronunciar, pero te das cuenta de que en las nóminas ya ves apellidos más comunes.

¿Qué le dirías a las chicas y chicos para que hagan este deporte?
Que lo prueben, no es solo pegarte, y que tengan cuidado porque si te gusta vas a jugarlo toda tu vida, es algo que te crea una identidad. Y por más de los golpes que recibas o la veces que te lesiones, siempre vas a querer jugar.

Por último, un llamado a la gente para que acompañe al equipo...
Vayan a ver un deporte nuevo, se darán cuenta que tras cada partido ambos equipos se felicitaran y que verán gente que ama lo que hace.





La primera línea del multicampeón de Austral tendrá su primer desafío junto a sus compañeros frente Ruca manque de Temuco en un amistoso que se disputará el sábado 14 de marzo en la Universidad Austral, posteriormente, el 28 de marzo los valdivianos debutaran en la liga ARUS en condición de visitantes contra Unión Rugby de Osorno, compromiso que a estas alturas es un clásico.

Por su parte, el nobel valdiviano que se destaca por su tacle y empuje, irá por el objetivo de sumar una nueva copa a su carrera y sueño con volver a la selección, aunque lo único claro es su inapagable amor por el rugby.

entrevista realizada el 8 de marzo/fotos gentileza Matías Acevedo

No hay comentarios:

Publicar un comentario